CRISTIANISMO

Padre Pío de Pietrelcina: Devoción que define el Sur de Italia

** Padre Pío manifestaba: "Yo haré más de muerto que de vivo", y ciertamente sus palabras hoy son verdaderas. Su devoción ha traspasado fronteras y países. Muchos italianos que emigraron a estas tierras, junto a sus cosas personales, también incluyeron en su "maleta" la devoción a este gran santo.

Jhakson A. García M.

Muchas son las grandes devociones que se encuentran a lo largo y ancho de Italia. Su capital, Roma, ciertamente es el centro de mayor encuentro de peregrinaciones; de ahí que se llame "centro del cristianismo" mundial.

La historia nos habla de los muchos santos y mártires nacidos en Italia, hombres y mujeres que marcaron un hito en la historia de la humanidad y que actualmente aún son recordados por sus obras y los cambios que lograron introducir y realizar en la fe cristiana: San Francisco de Asís, Santa Clara de Asís, Santa Rita de Casia, San Antonio de Padua, son algunos de estos personajes. Pero un dato curioso es que todos estos pertenecen al centro nord de Italia.

El Sur de Italia tiene sus propias características, marcadas desde la conquista de los españoles; viven una forma particular, tan es así que se hace la diferencia con la expresión "da Roma in giú" (De Roma hacia abajo) para hacer referencia a una parte de este país totalmente distinta.

Nápoles representa su mayor urbe y con ella la fe del napolitano se centra en San Genaro, patrono y protector de este pueblo. Este santo representaba para el Sur de Italia punto referencial de fe, junto con la devoción a San Antonio de Paula, en Calabria; y el Santuario de la Virgen de Montevergine, en Avellino, los lugares y personas de mayor atracción y devoción.

PIETRELCINA: PEQUEÑO PUEBLO PARA UN GRAN SANTO

Pietrelcina es una pequeña ciudad que tiene aproximadamente 3.000 habitantes, a doce kilómetros de Benevento, famosa por la lucha entre los santini y los romanos, en época del imperio.

Esta pequeña y sencilla ciudad está coronada por un paisaje formado de bajas colinas. Los campos son ondulados y variados por los cultivos de grano, tabaco y alcachofas. El centro antiguo de la ciudad está situado sobre el punto más alto de una piedra caliza, llamada: "La Morgia". Aquí se encuentra el barrio "Castello", el corazón antiguo de Pietrelcina. En este sitio, en el año 1887, nació Francesco Forgione, quien luego tomaría y sería conocido como Padre Pío; aquí él respiró el primer aire. Este es el lugar que lo vio crecer y correr, durante su infancia y adolescencia, con sus amigos.

Era el cuarto hijo de ocho que nacieron de la unión entre Horacio Forgione y María Giuseppa de Nunzio Forgione, ambos agricultores. Su madre le puso el nombre Francesco porque era devota de San Francisco de Asís.

Desde niño mostró mucha piedad e incluso actitudes de penitencia. Su infancia se caracterizó por una salud frágil y enfermiza. Es desde esta edad donde manifestó un gran deseo por el sacerdocio, nacido por el encuentro que tiene con un monje capuchino del convento de Morcone (a 30 km de Pietrelcina) llamado Fray Camillo, quien pasaba por su casa pidiendo limosna.

Su infancia transcurrió en la Iglesia de Santa María de los Ángeles, donde fue bautizado, realizó su primera comunión y confirmación. Desde muy niño su cercanía a Dios se hizo manifiesta, recibiendo apariciones de la Virgen cuando contaba con poca edad, pero también manifestaciones y luchas contra el demonio.

SU VIDA RELIGIOSA

El 6 de enero de 1903, con 16 años, es aceptado como novicio en el convento de Morcone. El maestro de novicios era el padre Tommaso da Monte Sant’Angelo, a quien el Padre Pío recordaba como un poco severo, pero con un corazón de oro, muy bueno, comprensivo y lleno de caridad con los novicios.

La vida en el noviciado era muy dura, llena de ayunos y mortificaciones que influyeron en el carácter y espíritu de los novicios, esto los ayudaba a discernir si tenían verdadera vocación; fue en este período que las enfermedades que arrastraba desde niño fueron creciendo y se quedaron con él hasta el día de su muerte.

El 22 de enero de 1904 pronunció sus votos temporales. El 25 de enero de ese mismo año se traslada al convento de Sant’Elia para continuar con sus estudios. Es en este convento donde sucede su primera bilocación asistiendo al nacimiento de Giovanna Rizzani, futura hija espiritual suya, nacida en Udine, Venecia, lejos de donde físicamente se encontraba el Padre Pío en ese momento.

El 27 de enero de 1907 hace la profesión de sus votos solemnes. Ese mismo año es trasladado al convento de Serracapriola, ubicado a quince kilómetros del mar, pero no le hizo nada bien y su salud decayó. Sus superiores lo envían de regreso a Pietrelcina para ver si el clima de su casa le hace bien. En esta época la gente de su pueblo confía en él pidiéndole consejo y así Francisco empieza una dirección de almas.

En 1908 regresa al convento, pero esta vez a Montefusco. En noviembre de este año recibe las órdenes menores (portero, lector, exorcista, acólito) y luego el subdiaconado. Todas estas épocas son para él de mucha oración y estudio. Consagrado sacerdote el 10 de agosto de 1910 en la Catedral de Benavento, por motivos de salud permaneció en su familia hasta 1916. Allí, en su pueblo natal, recibe los primeros estigmas. En septiembre del mismo año fue enviado al convento de San Giovanni Rotondo.

LOS ESTIGMAS: UNA BENDICIÓN Y UN PROBLEMA

Sin lugar a dudas, el hecho que más fama le produjo al Padre Pío de Pietrelcina fueron sus estigmas (heridas en las manos, costado y pies como las de Cristo) como manifestación de las cinco heridas de cristo, y que llevó por más de 50 años.

La noticia que el Padre Pío tenía los estigmas de Cristo corrió rápidamente, no sólo en el convento de San Giovanni Rotondo, donde se encontraba, sino por toda Italia. Ya se hablaba de su santidad. Pero no todo era dicho por estas manifestaciones, también además del sufrimiento y dolor que producían estas heridas, fue sometido a estudios y restricciones por parte de la Santa Sede: Poca participación en escena pública, celebrar misa solo, cuestiones que aceptó en nombre de la obediencia que había profesado en sus votos y por amor a la Iglesia.

Durante las investigaciones por parte de la Santa Sede, se llegó a establecer y decretar que los estigmas de Padre Pío eran falsos. En los años siguientes hubo otros tres decretos y el último fue condenatorio, prohibiendo las visitas al Padre Pío o mantener alguna relación con él, incluso epistolar. Como consecuencia, el Padre Pío pasó 10 años -de 1923 a 1933- aislado completamente del mundo exterior, entre las paredes de su celda.

Luego de muchos años, y después del crecimiento de la fe de muchas personas hacia el Padre Pío, éste, con sus tres grandes amigos espirituales, realizó lo que él mismo definió como su mayor obra aquí en la Tierra: La construcción del hospital "Casa Alivio del Sufrimiento", donde no sólo se atendiese la enfermedad corporal, sino también la espiritual de los más necesitados. Hoy día es una obra hecha realidad y un lugar de peregrinación.

LA DEVOCIÓN ACTUAL

Padre Pío muere el 22 de septiembre de 1968, en el monasterio de San Giovanni Rotondo (Puglia), lo cual significa que todavía hoy vive mucha gente que le conoció en persona. Es este hecho el punto de fuerza en toda Italia para su devoción.

Padre Pío manifestaba: "Yo haré más de muerto que de vivo", y ciertamente sus palabras hoy son verdaderas. Su devoción ha traspasado fronteras y países. Muchos italianos que emigraron a estas tierras, junto a sus cosas personales, también incluyeron en su "maleta" la devoción a este gran santo.

Hoy día se dice que en todo el Sur de Italia no existe una devoción mayor que la del Padre Pío. Incluso, para los napolitanos, tan enmarcados con San Genaro, Padre Pío representa un punto de referencia en la fe.

Toda la región de Capiania, hasta el último lugar de las regiones de Calabria y Puglia, la devoción a Padre Pío es fundamental. Después de su muerte, muchos milagros les son atribuidos.

El Padre Pío fue beatificado el 2 de mayo de 1999, y el 16 de junio del 2002 Juan Pablo II lo canonizó bajo el nombre de San Pío de Pietrelcina.

Su cuerpo fue exhumado el pasado 2 de marzo y desde entonces fue sometido a tratamientos especiales para permitir su exposición a los fieles actualmente. Tal ha sido la importancia, que ya se habla de reservaciones para poderlo ver en filas interminables, se aconseja no asistir al pequeño pueblo sin previa participación, para evitar congestionamientos.

La devoción al Padre Pío va más allá de la curiosidad, es el símbolo que identifica todo una parte de una entera nación, un lugar donde se siente y vive la presencia de Dios. De Pietrelcina a San Giovanni Rotondo, de Italia al mundo, se lee y se va por una sola vía: Padre Pío de Pietrelcina.



Y de Europa

Santa Catalina de Siena patrona de Italia

** Catalina (nombre que significa "pura") tuvo una visión a los cinco o seis años, que le reveló su entendimiento y vocación al servicio de Dios.

** Fue la gran mística del Siglo XIV. Sus restos reposan en la Iglesia de Santa María Sopra Minerva en Roma, donde se la venera como patrona de la ciudad. Es, además, patrona de Italia y protectora del pontificado.

** Fue canonizada el 29 de abril de 1461 por el Papa Pío II. En 1939 fue declarada patrona de Italia junto con San Francisco de Asís. El 4 de octubre de 1970 Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia. El 1º de octubre de 1999 S.S. Juan Pablo II la declaró patrona de Europa.

Edduar Amesty Núñez

Santa Catalina, patrona de Italia y de toda Europa, una vida de responsabilidad religiosa y civilista en el continente europeo.

Según documentos en línea, consultados para este trabajo, Santa Catalina tuvo su primera visión, para inclinarse por servirle a Dios, a los cinco o seis años de edad. La virtud de ser sierva de Dios fue muy temprana y desde entonces su vocación, dedicación y entrega fueron absolutas. De esa virtud la mayor de las bendiciones fue ser santificada y convertirse en la patrona de Italia.

Su nombre Catalina significa "pura". Nacida en Siena, región de Italia. Santa Catalina de Siena vio luz el 25 de marzo de 1347, era la vigésimo cuarta hija de Santiago y Lapa Benincasa.

Los datos encontrados revelan que a la corta edad de seis años, Catalina celebró un "matrimonio" místico con Dios. A partir de allí su entrega religiosa fue total, incluso los documentos señalan que algunos de sus familiares más directos eran contrarios a que se convirtiera en religiosa, hasta que su padre un día señaló a toda la familia que la dejasen en paz y que ella, Catalina, fuera quien decidiera qué hacer con su vida.

La documentación revisada en línea da cuenta de su carácter fuerte, soñador, de valiente compromiso social y político. A los quince años entró a la Tercera Orden de Santo Domingo, comenzando una vida de penitencia muy rigurosa. Para vencer la repugnancia hacia un leproso maloliente, se inclinó y le besó las llagas, como gesto de igualdad y preocupación por los enfermos.

La patrona de Italia, Santa Catalina, fue canonizada el 29 de abril de 1461. En 1939 fue declarada patrona de Italia junto con San Francisco de Asís. El 4 de octubre de 1970 Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia; y el 1º de octubre de 1999, S.S. Juan Pablo II la declaró patrona de Europa. Cada 29 de abril se celebra su coronación o Fiestas de Santa Catalina.

CAMINO A CRISTO

Santa Catalina vivió voluntariamente el ayuno, la soledad, la oración, las privaciones y flagelaciones, dejando el hogar sólo para participar de la misa. A los doce años, para la época edad de casarse, hizo vida social por un tiempo. Pero cuando su familia, acomodada y de mercaderes, le eligió un marido conveniente, ella les comunicó su compromiso espiritual y se rapó como signo de su determinación

Catalina perseveró, hasta que por fin, aun de mala gana, fue admitida en un grupo de mujeres laicas, viudas, que usaban el hábito blanco y negro de los dominicos, que hacía ya mucho tiempo que la había cautivado.

Aseguran sus biógrafos que esta patrona, en búsqueda de la verdadera purificación, se retiró a su habitación durante tres años, viviendo en contemplación y soledad. A sus jóvenes veinte años, sintió que el amor de Dios no puede separarse del servicio a los hermanos y dejó su soledad, haciéndose presente en las calles y asistiendo a los enfermos de la ciudad.

Las reseñas que aparecen en páginas web y que dan cuenta de la vida laica y religiosa de Catalina, afirman que asumió el ministerio en favor de los presos, y esto hizo de ella una presencia familiar y deseada en las cárceles y en los lugares de condena. Se convirtió en una "madre" para una multitud de seguidores, ancianos y jóvenes laicos y religiosos, que acogieron gustosamente su liderazgo y su guía espiritual.

También ejerció su innata habilidad de ser mediadora, primero en disputas locales, luego regionales y finalmente ante las cortes papales de Roma y Avignon, y por invitación papal trabajó por unificar esta división en la Iglesia.

Dictó cientos de cartas a los líderes de la Iglesia y a los políticos, así como a muchas personas, formando, orientando, reprendiendo, urgiendo, demandando, instruyendo y consolando.

Compuso y dictó una obra extraordinaria, "El Diálogo", una síntesis de su teología, de su espiritualidad, de sus asuntos pastorales y de sus convicciones. Fue la primera mujer cuya obra se publicó en uno de los dialectos italianos. Y a los treinta y tres años, Catalina de Siena murió.

PATRONATO COMPARTIDO

Santa Catalina fue elegida copatrona de Europa, junto a Edith Stein y Brígida de Suecia, por estar relacionadas de modo especial con la historia del continente europeo.

Edith Stein, proveniente de una familia judía, dejó la brillante carrera de estudiosa para hacerse monja carmelita con el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz, y murió en el campo de exterminio de Auschwitz, representando, como señaló el propio Juan Pablo II, un símbolo de los dramas de la Europa de este siglo.

Brígida de Suecia y Catalina de Siena, quienes vivieron en el Siglo XIV, trabajaron incansablemente por la Iglesia, preocupándose por su suerte a escala europea. Así, Brígida, consagrada a Dios después de haber vivido plenamente la vocación de esposa y madre, recorrió Europa de Norte a Sur, promoviendo, sin descanso, la unidad de los cristianos, y murió en Roma.

Catalina, humilde e intrépida terciaria dominica, llevó la paz a su Siena, a Italia y a la Europa del Siglo XIV. Se dedicó completamente a la Iglesia, logrando obtener el retorno del Papa desde Avignon a Roma.

Fuente: Radio Vaticano / catalinadesiena-2002.es



Cuna principal del turismo religioso

Roma: La ciudad eterna

Jhakson A. García M.

Cuando soñamos conocer lugares fuera de nuestras fronteras, son muchos los países que se nos vienen a la mente, ya sea por su importancia o por las cosas que queremos ver y conocer. Tomarse unos días de vacaciones y viajar, además de ser una de las mejores inversiones, porque nos amplia y abre la mente, constituye una experiencia única e inolvidable.

Conocer París, en Francia, y caminar por sus famosos Campos Elíseos, es el sueño de toda pareja. Ver lo hermoso y original del famoso Big Ben en Londres, Inglaterra, es un anhelo de todos. Y así por nombrar algunos países y cosas. Pero son muy pocas las personas que no piensen y quieran estar al menos una noche en la llamada y famosa "Ciudad Eterna": Roma.

Comparar estas ciudades de Europa, se hace un poco subjetivo y hasta injusto. Porque hablar de belleza es relativo, pero hablar de historia, de majestuosidad, de algo único en el mundo, algo irrepetible, Roma lleva la delantera.

EL VATICANO Y SU ARTE

Mucho se dice sobre el Estado Ciudad del Vaticano. Se habla de sus riquezas. Y a lo mejor se debe decir que es cierto, pero más allá del orden de lo material, su riqueza está en lo artístico e histórico y no en lo monetario.

La Basílica de San Pedro, templo principal del Vaticano, es una meta obligatoria para todo turista; católicos o no, todos reconocen la maravilla de esta obra de arte, única en el mundo.

Se piensa que San Pedro está inundado de oro y aquí hay que usar el dicho "no todo lo que brilla es oro". Su majestuosidad reside en lo artístico, en la conservación de pinturas y artes que son obras de grandes escultores y pintores, desde Bernini y la columnata de la Plaza San Pedro y el retablo de la Gloria, hasta pequeñas obras de Borronini y Miguelangel.

Roma tiene cuatro grandes basílicas, o que constituyen las principales metas de peregrinación y turismo: San Pedro, Santa María la Mayor, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros.

Vaticano, por ser la sede del Papa, toma mayor renombre e importancia, pero Roma no se reduce sólo a este lugar, muchas iglesias tienen historia y arte, las catacumbas de los primeros mártires romanos también son de gran importancia, junto a los museos y galerías.

LA BASÍLICA PRINCIPAL DE ROMA: SAN JUAN DE LETRÁN

Gran cantidad de personas desconoce que el Papa es el Obispo de Roma, y como todo obispo también tiene su sede. Y la sede del Papa no es San Pedro en el Vaticano, sino San Juan de Letrán.

San Juan de Letrán fue la iglesia principal y residencia de los papas desde el emperador Constantino (s.III) hasta la construcción de San Pedro, conservando aún su puesto de iglesia principal del Papa.

En esta basílica se encuentran las reliquias de las cabezas de San Pedro y San Pablo Apóstol.

SANTA MARÍA LA MAYOR

La Basílica Papal de Santa María la Mayor es una auténtica joya de belleza de valor inestimable. Desde hace dieciséis siglos domina la ciudad de Roma: Es el templo mariano por excelencia y cuna de la cultura artística, representa un punto de referencia para las personas que desde todas las partes del mundo llegan a la Ciudad Eterna para deleitarse con lo que la Basílica les ofrece a través de su monumental grandeza.

Es la única de las basílicas mayores de Roma que ha logrado conservar su estructura original, aunque a lo largo del tiempo se han ido añadiendo algunas modificaciones.

Después de que el papado de Avignon acabase formalmente y los papas regresaran a Roma, la Basílica de Santa María la Mayor se convirtió en un palacio de los papas temporal, debido al estado de deterioro en que se encontraba el Palacio de Letrán. La residencia papal se trasladó posteriormente al Palacio del Vaticano en lo que actualmente es la Ciudad del Vaticano.

SAN PABLO EXTRAMUROS

Después de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, es la más grande en cuanto a estructura se refiere. Se encuentra a 11 kilómetros del centro de la Ciudad Eterna y su ubicación y construcción se deben a la tradición que dice que en ese lugar fue enterrado San Pablo.

A pesar de encontrarse fuera de Roma, es propiedad extraterritorial de la Santa Sede y no de la República Italiana. Se supone que la Basílica se fundó precisamente sobre la tumba de Pablo de Tarso. La crónica del monasterio benedictino, unido a la basílica, menciona, al hablar de la reconstrucción posterior al incendio, que se encontró un gran sarcófago de mármol encima del cual habían dos losas o tablas de madera con las palabras "Paulo Apostolo Mart(yri)" (A Pablo, el Apóstol y Mártir). Sin embargo, a diferencia de otros sarcófagos que se encontraron entonces, no fue mencionado en los papeles de la excavación

El 6 de diciembre de 2006 se anunció que arqueólogos del Vaticano habían descubierto, detrás del altar, un sarcófago que puede que contenga los restos del apóstol. Hubo una conferencia de prensa el 11 de diciembre 2006, que dio más detalles del trabajo de la excavación, que duró desde 2002 hasta el 22 de septiembre de 2006.

EL ARTE Y LA RELIGIÓN

Si bien es cierto Roma es una ciudad multicultural, su estructura y base se centran en la historia del cristianismo, no sólo por las grandes basílicas y por los templos de distintas épocas artísticas, sino también por toda la historia de la humanidad que data del dominio del mayor imperio formado en la Tierra: El romano.

Caminar por el coliseo significa pisar un lugar de dos mil años de historia, es estar cerca e imaginar las luchas entre los leones y los cristianos cuando eran perseguidos, lo cual constituía la diversión de los romanos.

Alargar la vista por las ruinas del Foro Romano o Foro Imperial es hacer memoria y reconocer la grandeza de la inteligencia del hombre para construir grandes obras, pero también el afán de poder y el sacrificio de muchos hombres y mujeres que profesaban una fe.

Muchos de los grandes pintores de las distintas épocas artísticas que podemos encontrar en cada rincón de esta ciudad tienen su formación dentro de las escuelas religiosas y de arte de la época. ¿Cómo no apreciar al Caravaggio con su pintura "La Vocación de Mateo"? situada en las instalaciones de la Iglesia de San Luis de los Franceses.

Decir Roma "caput mundi" (cabeza del mundo) no está lejos de la realidad, visto que es el centro histórico más grande del mundo, donde cada piedra habla de historia, arte y humanidad.

Es la meca de toda persona que quiere conocer y ver la historia, palparla con sus manos. Para los cristianos es el centro donde se manifiesta la universalidad de la Iglesia, pero para los no creyentes es la universalidad de la historia y del arte, es la mezcla perfecta de belleza, historia y eternidad. Roma, ciudad eterna.



Cultura italiana presente en el Sur de Aragua

Pasión europea se vive en Camatagua

Andreína Castillo. Fotos: Omar Burke

Anclado en el Sur de Aragua, el Hotel Italia permite a propios y foráneos revivir la pasión europea en Camatagua.

Desde la Segunda Guerra Mundial la cultura europea, y en especial la italiana, se ha extendido alrededor del mundo, tras el éxodo de aquellos hombres y mujeres que fueron testigos de tan apremiante acontecimiento bélico que sentó precedentes históricos. Aragua no ha quedado exenta de la inmigración de italianos, sino por el contrario se convirtió en cuna de aquellas personas que buscaban nuevos horizontes. Y un fiel ejemplo de ello lo constituye el Hotel Italia, que se encuentra anclado en pleno corazón del Sur de Aragua desde el año 1970.

El hotel fue construido por una pareja de inmigrantes italianos que llegó al país en el año 1951, en busca de nuevas perspectivas de vida y que las vieron cristalizadas en Camatagua. Se trata de Teresa Leonetti D’Angelo y Pascual D’Angelo, venidos de Montorio al Vomano, provincia de Teramo, Italia. Ellos llegaron a San Juan de Los Morros y de allí partieron a Camatagua, donde emprendieron una nueva vida, cuyo principal logro fue la construcción del Hotel Italia y el nacimiento de sus dos hijas.

En sus inicios esta edificación contaba con dos baños y menos de diez habitaciones. Sin embargo, sus pequeñas y modestas instalaciones eran de gran utilidad para los extranjeros que arribaban al pueblo a desarrollar obras de envergadura, tales como la planta de tratamiento, la represa, el embalse, entre otras, que aportaron crecimiento y desarrollo a la población de Camatagua.

Es así como el Hotel Italia se convirtió en aposento de alemanes, franceses y demás europeos, quienes venían de otros países para ejecutar grandes obras de infraestructura. No obstante, con el pasar de los años sus instalaciones fueron creciendo vertiginosamente, y aquel modesto lugar logró convertirse en el principal hotel del Sur de la entidad aragüeña.

Y es que actualmente este hotel cuenta con cuarenta habitaciones, la mayoría con baño privado, servicio de restaurante, entre otras bondades que lo ubican como pionero del hospedaje a escala regional. Efectivamente, para los amantes del buen gusto y el confort, este establecimiento es una alternativa ideal, puesto que brinda a sus usuarios la comodidad y distinción que se merecen, y esto en pleno corazón del Sur de Aragua.

Aunque la rentabilidad del mercado hotelero ha mermado en los últimos años en el eje sur de la entidad, tras la acentuada paralización que ha tenido la construcción de obras de infraestructura, todavía el Hotel Italia se mantiene puertas abiertas recibiendo a propios y foráneos de diferentes partes del país, quienes son atendidos por sus propias dueñas. Ellas brindan, además de un excelente servicio, una atención de lujo.

Datos de interés:

Fundado: Década de los ‘70 por inmigrantes italianos.

Ofrece: Habitaciones con baño privado, servicio de restaurante, estacionamiento.

Bondades: Atendido por sus propias dueñas, y ofrece comida ítalo-venezolana.